Por: Rolando Quemé Velásquez
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La educación y los servicios desplazan a la industria en Xelajú, contrario a la creencia tradicional. Las calles contiguas a las universidades de Quetzaltenango sufren noche a noche serios congestionamientos de tránsito. Durante el día, miles de escolares caminan por las vías altenses.
La causa es que a esta urbe acuden miles de estudiantes desde poblaciones cercanas como Salcajá, y San Juan Ostuncalco, o de otras lejanas como Tecún Umán, San Marcos y Tiquisate, Escuintla. Esto se explica porque en los últimos años el crecimiento económico de la metrópoli del Altiplano se ha concentrado en el área de servicios, debido a las dificultades para impulsar el desarrollo industrial.
Xelajú, poco a poco se ha convertido en la capital educativa de las provincias del occidente con sus 344 centros educativos.
ESCOLLOS INDUSTRIALES
Según Jorge Valverde, ex alcalde de Quetzaltenango, desde hace 25 años los estudios referentes a las posibilidades de ésta metrópoli muestran que la industria no tiene futuro, pues se carece de carreteras modernas que permitan sacar la producción hacia los grandes mercados.
Otra razón es que los empresarios mexicanos han saturado la zona con mercadería a precios más bajos. Ahora se encuentran huevos y carne de pollo que vienen desde Oaxaca, México, y cuyo valor imposibilita la competencia a la industria local.
Roberto Gutiérrez, ex presidente de la Cámara de Comercio, subraya la ausencia de un mercado fuerte, por lo que el futuro de la región está en el fortalecimiento de hoteles y restaurantes.
Willy Aguirre, otro líder de los comerciantes, responsabiliza a las autoridades por el estancamiento de la industria. Según él, el gobierno impone políticas erráticas en el campo jurídico y tributario, lo cual redunda en la explosión de la economía informal y en la inhibición del aparato productivo.
LAS POSIBILIDADES
Los servicios médicos son una rama económica con fuerte potencial. "a diario se cuentan por miles las personas que buscan la atención especializada de los centros hospitalarios quetzaltecos", relata Gutiérrez, quien expresa que el municipio aporta cerca del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, el cual en su totalidad supera los Q50 mil millones.
Sin embargo, aún con todos los problemas, los industriales ya establecidos siguen invirtiendo en las mejoras de sus plantas productivas. Este es el caso de la Cervecería Nacional, que ha introducido tecnología de punta para elevar los estándares de calidad, aunque ello costó el empleo a 500 trabajadores.
Las perspectivas son bastante difíciles, pero se le hace frente al ingreso de productos mexicanos más baratos, comenta Max Staebler. No obstante, se lamenta, lo que más afecta son los impuestos porque su constante incremento reduce las posibilidades de expansión.
Y así, en espera de nuevas oportunidades, los chicos luchan por fortalecer la educación y el turismo; es decir, lo que ya tienen, que al fin y al cabo no hay otra alternativa.
DESCENSO DEL EMPLEO INDUSTRIAL
La Unión de Trabajadores de Quetzaltenango dice que además de la Cervecería Nacional, otra industria que recortó personal es Rosmo, fábrica de carrocerías de autobuses, que de 400 laborantes sólo le quedan 150. La razón; una fuerte competencia con las camionetas usadas procedentes de los Estados Unidos.
Lo mismo pasó con la Industria Licorera Quetzalteca, que contaba con 100 empleados y ahora sólo opera con 60, pues en la actualidad únicamente se dedican al envasado de productos. Cantel, la compañía textilera más fuerte de la región, redujo su plantilla laboral de mil a 400 trabajadores.
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