La reina de España, doña Sofía, visitó ayer las comunidades más devastadas por la tormenta Stan, en Panajachel, Sololá, y Ocós, San Marcos, a las que llevó ayuda y palabras de aliento.
Acompañada por la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín; Wendy de Berger; la esposa del vicepresidente, Myrna de Stein, y el canciller, Jorge Briz, llegó a las 9 horas a Panajachel.
Con botas, pantalón de lona y camisa informal, doña Sofía fue recibida por las autoridades locales, quienes la acompañaron en un recorrido por las áreas más afectadas y un albergue de damnificados.
Se acercó a los niños, habló con las madres y los ancianos, se emocionó y se interesó en cómo se estaba gestionando la ayuda humanitaria.
“Me ha tocado la cara”, decía Mario Petzé. “Ha dicho que iba a hacer todo lo posible para construir casas”, comentó Jaime Pérez.
“Estamos muy apenados por lo que ha pasado, y el trabajo que se está haciendo es admirable”, expresó la reina antes de irse.
Tras la visita, los cuatro helicópteros de la comitiva se trasladaron a San Marcos. En ese lugar, visitó las comunidades de San Juan del Pozo y Ojo de Agua, donde murieron más de 20 personas.
Doña Sofía dio ánimo a algunas de las víctimas. “Hemos venido aquí a ayudaros. Un abrazo a todos”.
De ahí se trasladó a Ocós, donde brindó: “Todo el cariño de parte del pueblo español”.
De regreso a la capital, doña Sofía se reunió con el presidente Óscar Berger, quien le agradeció por haber sido “espléndidos con las necesidades de los guatemaltecos”.
Después, mantuvo distintas entrevistas con miembros de organizaciones no gubernamentales españolas. Hoy, visitará El Salvador, y de allí regresará a España.
Nota:
Blanca Leticia Batz
Fuente: Prensa Libre
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