Hasta el viernes recién pasado, más de 90 comunidades del país aún no habían recibido ayuda, según monitoreo de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH).
A pesar de la dificultad del acceso terrestre y las condiciones adversas del clima, instituciones tratan de llegar como sea a los damnificados por Stan.
Un informe proporcionado por la PDH indica que 50 comunidades de Sololá, San Marcos, Escuintla, Suchitepéquez, Retalhuleu, Quetzaltenango y la frontera con México no habían recibido ayuda, y más de 40 no tenían acceso por la vía terrestre.
Visita al terreno
Tras una evaluación en el terreno por la Cruz Roja Guatemalteca (CRG), 777 personas de Sipacapa, Concepción Tutuapa y San José Ojetenam, de San Marcos, recibieron ayer raciones familiares.
Un avión de fletes, con víveres, llegó a Huehuetenango para distribuir la ayuda.
“Hemos evaluado las comunidades que estaban aisladas, para destinar las raciones”, explicó Sergio Cabañas, jefe de operaciones de la CRG.
Las más de 14 mil personas afectadas por la tormenta Stan en siete municipios, caseríos y aldeas de San Marcos, solicitan la reconstrucción de 57 viviendas y caminos, así como medicamentos y víveres.
“Hay que reparar 150 tubos de agua. Tres casas han sido afectadas, y los niños necesitan apoyo sicológico”, dijo Abelardo Robledo, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo del cantón Nueva Esperanza, San José Ojetenam.
Según los reportes de la CRG, todos los caminos están dañados y hay cinco puentes destruidos.
Aldeas aisladas
En Chimaltenango, al menos tres comunidades continúan aisladas. Los socorristas intentarán llegar hoy por vía aérea al caserío Pachut, Patzún, Chimaltenango, donde 80 familias esperan ayuda. “La situación está difícil porque el acceso por tierra está muy dañado”, dijo Mario Escobar, de la CRG, quien evalúa ese área.
Entre los damnificados hay 250 menores de 12 años y 12 lactantes. Varios niños tienen diarrea. Simón Chiquitá, un afectado, expresó por teléfono que hay escasez de alimentos.
“Necesitamos maíz, frijol y agua. El pozo se destruyó, y hay 16 casas con daños”, pidió.
Ayer no se pudo sobrevolar la zona, debido al mal tiempo. “Si hoy no llegamos vía aérea, tendremos que trasladar la ayuda caminando, como sea”, indicó Enrique López, voluntario, de 23 años.
Por aparte, la entidad Visión Mundial envió víveres a mil 560 familias de Sololá, y evalúa daños y necesidades en Huehuetenango, San Marcos y Chimaltenango.
La Conred aún espera información de los alcaldes para determinar dónde no ha llegado apoyo.
Hay 90 poblados aislados
Unas 90 comunidades del país aún no han recibido ayuda, según datos preliminares:
La falta de acceso vía terrestre dificulta la entrega.
En algunos lugares, lo que más se reporta es escasez de alimentos.
45 comunidades están aisladas en San Marcos; 23 en Sololá; nueve en Sacatepéquez; 10 en Retalhuleu; cuatro en Quetzaltenango; cinco en Escuintla, dos en la frontera con México y al menos dos en Chimaltenango.
Las necesidades son: botellas con agua, comida deshidratada, azúcar, harina de maíz, Incaparina (atol), frijol en lata, aceite, ponchos, suero, cápsulas de antibióticos, desparasitantes, alcohol y jeringas.
Hay que reconstruir caminos, viviendas, y brindar apoyo sicológico a los damnificados.
Nota:
Blanca Leticia Batz
Fuente: Prensa Libre
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