La escasez de alimentos y agua potable, así como la amenaza de enfermedades infectocontagiosas, comenzaron a acechar a numerosas comunidades del país. Para evitar una epidemia, las autoridades de Salud Pública instalaron cordones sanitarios en las áreas devastadas por la tormenta Stan.
Marco Tulio Sosa, ministro de Salud Pública y Asistencia Social, dijo que se enviaron brigadas médicas a las áreas afectadas, y unos 400 voluntarios de dependencias públicas, más unos 500 médicos cubanos y equipos de rescatistas españoles.
Añadió que el servicio de salud mantiene la alerta roja a nivel nacional. Esto significa cordones epidemiológicos y monitoreo constante.
Salvador López, viceministro de Salud, teme que se produzcan brotes de diarrea, enfermedades respiratorias y afecciones dermatológicas, como consecuencia de las inundaciones y las aguas estancadas.
Para evitar males mayores, esa cartera prepara programas de vacunación a niños, tratamiento de enfermedades bronquiales y diarreicas, así como fumigación, para evitar brotes de dengue, explicó López.
Mario Dary Fuentes, ministro de Ambiente, dijo que al concluir la fase de rescate de personas, se iniciará la recuperación de fuentes de agua.
El programa incluye el tratamiento de excretas en los albergues, así como una rápida evaluación ecológica, para determinar el nivel de contaminación de las aguas.
Dary Fuentes señaló que las inundaciones destruyeron plantas de tratamiento de aguas servidas e inundaron pozos de agua limpia, por lo que se requerirá de una inversión, aún no estimada, para recuperar esa infraestructura y hacer trabajos de limpieza y desinfección de pozos.
Autoridades del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) indicaron que en las áreas afectadas aún no hay indicios de epidemias.
“Se esperan los primeros brotes de enfermedades para las próximas semanas, dado que éstas se encontraban en estos momentos en etapa de incubación”, expresó Paul Chinchilla, jefe de Epidemiología del IGSS.
Se indicó que los departamentos más propicios para brotes de dengue y malaria son Escuintla y Suchitepéquez, donde la mayoría de aldeas están anegadas.
Donativos: Insumos necesarios
Los centros de acopio están urgidos de medicinas antidiarreicas y para tratar dolencias bronquiales.
• Antibióticos, como trimetrofín sulfametaxofol.
• Amoxicilina.
• Ampicilina.
• Penicilina.
• Analgésico ibuprofén.
• Acetaminofén.
• Diclofenaco.
• Suero oral, en sobre o frasco.
• Mebendazol, para parásitos.
• Metronidasol, para parásitos.
• Albendazol.
• Jarabes para la tos.
• Cremas para hongos.
• Gotas para los ojos.
• Gasas, algodón y alcohol.
Nota de David Arango
Fuente Prensa Libre
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